Agronomia Al dia

La meteorología agrícola: Una herramienta útil en las labores de la tierra

¿Has escuchado hablar de la meteorología agrícola y su importancia o funcionalidad?. Si este tema no te suena, hoy te traemos una información que de seguro no te dejará indiferente ante este término que contiene tanta importancia. La meteorología agrícola puede considerarse como el conjunto de métodos científicos y tecnológicos; que mediante la explotación y uso de datos agronómicos y meteorológicos; proporciona a los agricultores y/o técnicos del área agrícola y pecuaria, medios útiles para una mejor gestión de sus explotaciones.

Otra forma de definir la meteorología agrícola, sería: La aplicación de conocimientos e informaciones meteorológicas, a los problemas de la agricultura; sensibles al tiempo atmosférico y que incluyen, entre otras cosas, los problemas relacionados con los efectos del tiempo atmosférico; del clima y de su variabilidad sobre el uso de la tierra; la distribución de las cosechas y la producción física de la agricultura; así como sobre la dirección y aplicación de los proyectos y actividades agrícolas.

Por tanto, la meteorología agrícola aparece como estudio de los climas y del tiempo atmosférico; teniendo en cuenta la forma de utilizar mejor las energías positivas de la atmósfera para la producción de materias vegetales y de animales y, después, cómo luchar mejor contra los desastres meteorológicos destructores de esta producción.

El Uso De La Meteorología Agrícola

2 Objetivos fundamentales de la meteorología agrícola

  1. Asesorar a los agricultores de cada país para que aprovechen de forma óptima su clima.
  2. Contribuir a reducir los daños a la producción agrícola; que pueden ser causados por condiciones de clima desfavorables. 

La meteorología agrícola y el agricultor

La meteorología agrícola trata pues, de concientizar al agricultor de que no hay que aceptar pasivamente las inclemencias del tiempo y demostrarle que el clima es un recurso natural más; asesorarle sobre la forma de sacar el mayor provecho de sus condiciones favorables; lo importante del clima en la labor agrícola, y su influencia; evitando al mismo tiempo las peores consecuencias de las condiciones adversas.

La información y el asesoramiento agrometeorológico, pueden por tanto contribuir de forma significativa a incrementar la cantidad y a mejorar la calidad de los productos agrícolas. Merced a una mejor utilización de los conocimientos agrometeorológicos. En efecto, es posible, no solamente incrementar la producción, sino también reducir de manera apreciable las pérdidas y los daños que pueden producirse durante el transporte y almacenamiento de los productos agrícolas.

La Meteorología Agrícola Y El Agricultor

La meteorología agrícola y la agricultura

La meteorología agrícola trata de la acción mutua que se ejerce entre factores meteorológicos e hidrológicos, por una parte, y la agricultura en su más amplio sentido, por otra. Su objeto es detectar y definir dichos efectos, para después aplicar los conocimientos que se tienen de la atmósfera a los aspectos prácticos de la agricultura; y su campo de interés se extiende desde la capa del suelo, donde se hallan las más profundas raíces de las plantas y árboles, pasando por la capa de aire próxima al suelo en la que los cultivos, árboles y animales viven, hasta alcanzar los más elevados niveles de la atmósfera.

La Meteorología Agrícola Y La Agricultura

¿Cuando surgió la meteorología agrícola?

La meteorología agrícola es una ciencia relativamente joven. Hacia los años veinte del siglo pasado es cuando comenzaron a hacerse trabajos sobre meteorología agrícola, pues antes se consideraban como formando parte de la climatología general. A partir del año 1950 es cuando ya se desarrolla completamente La meteorología agrícola como ciencia independiente.

En este proceso, la meteorología agrícola no solamente ha adquirido un amplio conocimiento de la influencia de las condiciones meteorológicas sobre las plantas y ganadería, agrícolas, y la prevención de los daños que pueden ocasionarles, sino además, desarrollando nuevos y recomendables métodos que son de gran utilidad en las prácticas agrícolas.

Diferencia entre meteorología y meteorología agrícola

En la meteorología convencional, se estudian las bases físicas de los fenómenos y procesos que tienen lugar en la atmósfera y en la región de interacción entre la atmósfera y la superficie subyacente. En la meteorología agrícola se estudia la atmósfera en sus capas más próximas al suelo; considerándola como el hábitat de los organismos vivos, vegetales y animales, y en cuanto a lo que afecta a los procesos de desarrollo y de reproducción de esos organismos; por lo que el problema básico de la meteorología agrícola es el estudio de los efectos del tiempo atmosférico y del clima en las instalaciones agrícolas.

Factores agrometeorológicos, como determinantes del desarrollo agrícola

No cabe duda que los efectos agrometeorológicos influyen, en su interacción, sobre los organismos vivientes. Los factores básicos que determinan la vitalidad de los vegetales son la tierra, el aire, la luz, calor y humedad; los cuales se consideran como los más importantes. Ninguno de estos factores vitales puede reemplazar a los otros. Una combinación específica de esos factores, determinan el crecimiento; desarrollo y reproducción de los organismos vegetales.

Otros componentes meteorológicos solamente modifican la acción de los factores básicos, intensificándola o disminuyéndola. Por ejemplo, la evaporación y consecuentemente la variación de la humedad, aumenta o disminuye en función de la intensidad del viento en las capas bajas de la atmósfera. La nubosidad hace variar la cantidad y calidad de la radiación solar que incide sobre los cultivos.

Los factores meteorológicos varían en el tiempo y en el espacio

En una zona, con cielo despejado, la variación de la insolación en la superficie de la tierra es considerablemente menor que la variación de la temperatura en la capa de aire próxima al suelo. La distribución de la precipitación durante la estación cálida se caracteriza por una gran variabilidad y consecuentemente se observa una gran variabilidad en la producción de reservas de agua en el suelo.

Por consiguiente, las observaciones realizadas en una red fija de estaciones meteorológicas son insuficientes para determinar las condiciones meteorológicas en campos de cultivo, huertos y prados. Cada dato observado solamente proporciona una representación aproximada.

La meteorología agrícola y la actividad pecuaria

Las informaciones meteorológicas y climatológicas resultan muy útiles en la fase crítica «del establo al campo»; que es cuando los animales son particularmente sensibles a las enfermedades.

4 Formas de obtener el mayor beneficio de los sistemas agrometeorológicos

  1. Definición de los proyectos de investigación a realizar
  2. Programas conjuntos de investigación agronómica y meteorológica encaminados a afrontar las exigencias concretas que no pueden ser resueltas con las técnicas disponibles.
  3. Formación profesional en agrometeorología, lo que constituye un aspecto esencial; puesto que es necesario formar agrometeorólogos competentes, junto con instructores y asesores agrícolas; así como capacitar a los mismos agricultores. La utilización racional de la información agrometeorológica implica, de hecho, la participación activa del usuario (toma de datos, interpretación de avisos o de recomendaciones); lo cual exige unos determinados conocimientos básicos. Sin una sensibilización y una formación a todos los niveles; los esfuerzos de unos pocos especialistas serían vanos.
  4. Evaluación de la influencia económica de los programas agrometeorológicos proyectados y determinación de las prioridades.

Ahora ya sabes que la meteorología agrícola es una herramienta muy útil; y hasta indispensable, para toda persona que se dedique al trabajo agrícola; quien precisa conocer cuáles son las variaciones regulares de los valores de las variables meteorológicas; tales como el microclima de las áreas de cultivo y el fitoclima de los cultivos jóvenes (por ejemplo); con objeto de poder establecer las bases agroclimáticas necesarias para la toma de decisiones y el desarrollo de las técnicas agrícolas a utilizar.

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