Características, Factores Y Pasos Para La Siembra De Lechuga Romana

La Lechuga Romana es una planta anual, propia de las zonas semi- templadas, que se siembra con fines alimenticios. Debido a las muchas diversidades que existen, y a su labranza cada vez mayor en invernaderos, se puede gastar durante todo el año.

5 Características de la Lechuga Romana

Características de la Lechuga Romana

Algunas de las características de la Lechuga Romana, son:

1. Raíz

La raíz, que no llega nunca a exceder los 25 cm de hondura, es pivotante, pequeña y con ramales.

2. Hojas

Las hojas de la Lechuga Romana están situadas en roseta, extendidas al principio; en unos casos siguen así durante todo su progreso, y en otros se acogollan más pausadamente. El borde de los bordes puede ser llano, variable o talado.

3. Tallo

Su tallo es tubular y dividido.

4. Inflorescencia

Son divisiones florecientes amarillos colocados en racimos o corimbos.

5. Semillas

Las semillas de la Lechuga Romana están suministradas de un vilano plumoso.

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4 Factores que intervienen en el cultivo de la Lechuga Romana

cultivo de la Lechuga Romana

El cultivo de la Lechuga Romana puede variar de acuerdo a diversos factores, estos son:

1. Clima

Esta labranza aguanta mejor las temperaturas altas que las bajas. Como temperatura máxima tendría los 30 ºC y como mínima puede sufrir temperaturas de hasta –6 ºC. La lechuga requiere que haya discrepancia de temperaturas entre el día y la noche.

Cuando la Lechuga Romana aguanta temperaturas bajas durante alguna época, sus hojas toman una tonalidad rojiza, que se puede embrollar con alguna carencia.

La humedad referente provechosa para la Lechuga Romana es del 60 al 80%, sin embargo en determinados instantes agradece menos del 60%. Las dificultades que muestra esta siembra en invernadero es que se sube mucho la humedad climática, por lo que se encomienda labrarla en la calle, cuando los contextos climatológicos lo permitan.

No es oportuno que la temperatura del suelo baje de 6-8 ºC.

2. Suelos

suelos livianos

Los suelos elegidos por la lechuga son los livianos, arenoso-limosos, con buen desagüe. El pH recomendable se ubica entre 6,7 y 7,4. En los suelos humíferos, la lechuga vegeta bien, pero si son exageradamente ácidos será forzoso revestir.

Esta siembra, en ningún caso acepta la sequía, sin embargo la costra del suelo ajusta que está seca para obviar en todo lo posible la presentación de putrefacciones de cuello.

3. Riego

Los mejores métodos de riego, que hoy se están esgrimiendo para la siembra de la Lechuga Romana son, el riego por goteo (cuando se labra en invernadero), y las cintas de extravasación (cuando la siembra se ejecuta en la calle).

Hay otras maneras de mojar la lechuga como el regadío por gravedad y el regadío por aspersión, pero cada vez están más en recesión.

4. Abonado

Referente al abonado, diremos, que es una siembra muy severa en potasio. La planta al gastar más potasio va a empapar más magnesio, por lo que habrá que tenerlo en cuenta a la hora de nivelar esta viable falta.  Del mismo modo, la lechuga, en el primer estado de perfeccionamiento es muy severa en molibdeno.

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8 Pasos para sembrar la Lechuga Romana

Algunos pasos para sembrar la Lechuga Romana , son:

1. Opta por un cogollo de lechuga para cultivar en interior

Opta por un cogollo de lechuga para cultivar en interior

Los cogollos de Lechuga Romana toman más tiempo en fructificar. Si siembras las semillas en interior, las plantas pueden favorecerse de una fecha de labranza temprana, y por lo tanto, una época de desarrollo más larga. Las lechugas romanas y cilíndricas son dos clases frecuentes de cogollo de lechuga.

NOTA: Si vas a hincar lechugas de hojas sueltas, sáltate a la subsiguiente técnica.

2. Prepara recipientes de semillas

Puedes cultivar las semillas de lechuga en bandejas de semillas adquiridas en una tienda o hacerlas por tu cuenta con cartones de huevo viejos, cajas o papel periódico. Llena los recipientes de semillas cerca de 1,3 cm (½ pulgada) de la parte prócer con un caldo de labranza sin suelo. Moja el caldo de siembra en el preparativo para plantar las semillas.

Las semillas ya sujetan los nutrientes que precisan para brotar, por lo que puedes hincarlas en un caldo de siembra sin suelo. Puedes adquirir un caldo de cultivo o crear uno a partir de una composición igual de vermiculita, musgo del esfagno molido y perlita.

Debido a menearás las semillas del suelo una vez que surjan, la belleza en los recipientes con las semillas no es tan significativo como su función.

3. Cultiva las semillas entre 4 y 6 semanas antes de la última helada de primavera

Esto les dará tiempo para brotar y surgir antes de que el suelo sea lo adecuadamente blando como para hincarlas afuera. Desperdiga las semillas idénticamente en los departamentos en la bandeja de semillas. Usa los dedos para forzarlas levemente en el caldo de siembra.

4. Dale a las semillas mucha luz solar y agua

Instala la bandeja en una ventana que tome luz solar y conserva el caldo de siembra rociado en todo momento. Si dejas que se evapore, es posible que las semillas no puedan progresar.

Puedes envolver los recipientes de semillas con unas cuantos mantos de papel periódico durante la primera semana hasta que las semillas surjan. Conserva el papel periódico rociado con agua todo el tiempo y quítalo cuando veas que empiecen a salir surjas verdes.

No mojes en exceso las semillas. Si el recipiente se ahoga es posible que las semillas no progresen.

5. Replanta las semillas al jardín

Lo más temprano que puedes trasladar el plantón es dos semanas antes de la última fecha de helada de primavera. Ahonda hoyos en filas con una falta de 40,5 cm (16 pulgadas), solo lo justamente hondo para hincar las bolas de raíz bajo tierra. Alza los plantones de Lechuga Romana del recipiente de semillas e instálalos en los agujeros. Afina el suelo cerca de las raíces para que los plantones se conserven levantados, plantados en la misma depresión en la que eran en los recipientes. Moja los plantones a fondo.

Para lograr mejores productos, primero “endurece” los plantones instalando el recipiente en un sitio al aire libre parte del tiempo. Realízalo durante 2 o 3 días, acrecentando el tiempo de exhibición al aire libre cada día.

Utiliza una regadera o una manguera con una abertura de spray para mojar el jardín con las lechugas. No ahogues por completo las plantas en agua; solo asevérate de que el suelo esté rociado.

6. Abona la Lechuga Romana 3 semanas después del traspaso

Utiliza harina de alfalfa o estiércol de emancipación lenta que sea gustoso en nitrógeno. Esto hará que la lechuga progrese con prisa y fuerte.

7.Corta las hojas hechas    

Replanta las semillas al jardín. Cuando las hojas luzcan lo justamente maduras como para comerlas, análogas a las hojas de lechuga que adquirirías en el supermercado, trózalas con un cuchillo de cogida o unas tijeras. Luego de unas semanas, cuando la planta esté madura, desearás trozarlas del suelo. Si la dejas, la lechuga se estropeará con el tiempo.

Cosecha las hojas por la mañana, ya que por la noche obtienen una frescura que almacenarán si las tomas temprano.

La lechuga comienza a “originar semillas” en contextos calientes hacia el final de la temporada de desarrollo. Principia a causar semillas y lograr un sabor amargo. Puedes impedir que esto pase al pinchar el centro de la planta. Si una planta de lechuga acaba causando semillas, sácala del suelo.

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8. Acopia la lechuga cosechada en el refrigerador

Si no gastas la Lechuga Romana de inmediato, puedes almacenarla. Si la colocas en una bolsa de plástico con algunos paños de papel, debe persistir hasta 10 días.

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